martes, 14 de junio de 2016

Previamente deseo comentar que las únicas instancias facultadas para presentar proyectos de la ley o decretos ante el congreso de la unión son: el presidente de la República, los miembros de la cámara de diputados y de senadores, las legislaturas de los estados y la asamblea legislativa de la ciudad de México, y pueden presentarse en cualquiera de las dos cámaras.

miércoles, 20 de abril de 2016

Curso propedéutico UnADM

Merced Orrostieta Aguirre
Mamíferos mexicanos en peligro de extinción

Referirse a los mamíferos Mexicanos en peligro de extinción implica reconocer que cualquier cantidad de esfuerzos realizados para su preservación sigue siendo insuficiente, ante las acciones devastadores que, de su hábitat ha hecho la mano del hombre, algunas opiniones  refieren, que con el inicio del presente siglo la mayoría de las especies mexicanas de mamíferos se consideran en peligro de extinción; existen datos revelados por la Norma  oficial mexicana (NOM-059-2001-SEMARNAT) donde se dice que son 295 especies y subespecies de mamíferos en alguna categoría de riesgo. Bien, se pueden aludir diversos factores que inciden para que una cantidad importante de especies y subespecies se encuentren actualmente en una situación crítica, pero independientemente de los factores de origen natural ha sido la acción irresponsable de las personas lo que nos ha llevado al extremo de tener que implementar estrategias de preservación y conservación de algunas especies, que, progresivamente sus poblaciones se han visto mermadas por las razones que se enuncian.                                                                                                   
Según datos que pueden ser considerados con rango de oficiales, se sabe que en nuestro territorio mexicano han desaparecido 49 especies entre las que se encuentra el lobo mexicano.
También la caza furtiva, es uno más de los factores que coadyuvan al enrarecimiento de las poblaciones de mamíferos.

Para desarrollar el tema de los mamíferos en peligro de extinción se hace necesario tener claridad sobre dos conceptos fundamentales (especie y extinción) que son condición básica para su ulterior desarrollo y mejor comprensión, por lo que creímos importante iniciar comentando que, según la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la biodiversidad por sus siglas CONABIO: “la especie es el grupo de organismos que pueden reproducirse y producir descendencia fértil. En general los individuos de una especie se reconocen porque son similares en su forma y función. Sin embargo muchas veces los individuos de una especie son muy diferentes. Por ejemplo los machos y las hembras.” En ese orden de ideas continuamos diciendo, que antiguamente, las especies se clasificaban de acuerdo a su forma. Cárolus Linneo (1707- 1778), propuso un sistema de clasificación que se conoce como el sistema binomial, ya que asigna a cada especie un par de nombres. El nombre del género, con el cual se relaciona a otras especies, y el nombre de la especie, que es único. Por ejemplo el lobo (canis lupus) y el coyote (canis lantrans), comparten el nombre genérico canis ya que son parientes cercanos, pero cada uno tiene su nombre especifico único. En la actualidad, las innovadoras técnicas de análisis de ADN nos permiten conocer la identidad y la relación de parentesco entre las especies. La medida de similitud o diferencia entre el ADN de diferentes especies se conoce como distancia genética y nos permite conocer el grado de relación entre las especies. En el ámbito del concepto recién aludido cabe hacer notar que también existen subespecies, que son variedades, o razas geográficas, son especies incipientes, es decir en formación. Tienen características particulares de anatomía, fisiología o conducta, generalmente adecuada al ambiente en donde viven pero que las distinguen de las características promedio de la especie a la que pertenecen. Por ejemplo el lobo mexicano (canis lupus Bailey). En la nomenclatura científica se distinguen por un tercer nombre que designa la subespecie. Este sería el primer concepto de los dos que citamos inicialmente, ahora trataremos de definir  extinción, y empezamos diciendo que, una especie se considera en peligro de extinción, sea vegetal o animal cuando todos los miembros vivos de dicha especie están en peligro de desaparecer. Esto se puede deber tanto a la depredación directa sobre la especie como a la desaparición de un recurso del cual dependía su vida, tanto por la acción del hombre, debido a cambios en el hábitat, producto de hechos fortuitos(como desastres naturales) o por cambios graduales del clima.
Las categorías en peligro y en peligro crítico contienen a todas las especies que han mostrado importantes fluctuaciones en su distribución geográfica, junto con una disminución o fragmentación de ella; una población de individuos maduros menor de 250 o los 2500 ejemplares con una probabilidad de un 50% o un 20% de extinción en su forma silvestre; y una fuerte disminución en su población general en los últimos 10 años o tres generaciones, en orden del 70% y el 80% respectivamente.
Una causa más para estar en peligro de extinción algunas especies, son los efectos de la caza furtiva. Ante este riesgo latente, Global Post, emitió una lista de 6 animales (es un dato global, no particularmente de México) que corren peligro debido a esta práctica, estos son: Elefante, Rinoceronte, Tigre, Tortuga de mar, lémur y los Gorilas.
A pesar de que México está considerado como un país mega diverso, pues posee casi 70% de la diversidad mundial de especies animales y plantas, hay 49 especies extintas, entre las que se encuentra el lobo Mexicano y 475 en peligro de extinción. Para mejor proveer, decimos que la “extinción es la desaparición total de una especie en el planeta.” Durante la larga historia del planeta ha habido muchas extinciones causadas por cambios climáticos, vulcanismo, inundaciones, sequias; sin embargo, en los últimos años la gran mayoría de las extinciones de flora y fauna se deben al impacto directo o indirecto de las actividades humanas (crisis de la biodiversidad).
Cuando las poblaciones son pequeñas su riesgo a la extinción aumenta. Las poblaciones pequeñas son más susceptibles a desaparecer por fenómenos naturales como los enunciados anteriormente; son más susceptibles a la pérdida de variabilidad genética, ya que cada vez están más emparentados.
Indiscutiblemente la extinción de las especies es un fenómeno cuya dinámica es progresiva, y que atendiendo a su naturaleza, podemos distinguir las causas que la motivan; en México tenemos notablemente dos grupos de carnívoros los que arbitrariamente podemos denominar pequeñas y carnívoros de gran tamaño; para el caso tenemos que el primer grupo se ve seriamente amenazado por la invasión de su hábitat, o bien por la caza directa, sin embargo en la mayoría de los casos estos animales tienen tasas de reproducción relativamente altas, que le permiten sobrevivir aun en zonas con alta presión humana, en pequeñas áreas naturales. Tratándose de los carnívoros de gran tamaño estos suelen tener mayor cantidad de encuentros con el hombre y su condición de consumidores de carne hace que frecuentemente esas interacciones entren en el plano de los conflictos, ya que actúan en mayor grado con el ganado doméstico. Estos conflictos se ven incrementados en número e intensidad por la destrucción de los hábitat nativos y por la destrucción consecuente de las presas tradicionales de los mega depredadores, por lo que la caza ilegal ha sido un factor importante para que en la actualidad los grandes carnívoros mexicanos estén en gravísimo peligro de extinción, a pesar de que muchos de ellos deberían ser motivo de orgullo nacional.
Entre los felinos destaca el jaguar, que si bien fue cazado extensivamente por su piel, las fuertes regulaciones tanto nacionales como internacionales, acerca del comercio de pieles, han tenido un impacto positivo en la disminución de la caza furtiva. Sin embargo la cacería ilegal aún se presenta pretextando la depredación que causan o pueden causar sobre el ganado.
También cabe destacar otro grupo de grandes carnívoros, el de los Osos. En México alguna vez habitaron las dos especies de grandes Úrsidos Americanos: el Grisil (Ursus arctos) y el Oso negro (Ursus Americanus). El primero aparece en la NOM-059 con el estatus de extirpado del medio natural. En México no se conoce la presencia de esta especie desde los años sesenta del siglo XX (animalesextincion.es). La subespecie que habitaba en nuestro país era el Ursus arctos nelsoni, cuyas descripciones indican que era enorme, pues alcanzaba hasta 1.90 m de altura, parado en dos patas, y más de 300 kg de peso. La principal razón de su desaparición fue la cacería indiscriminada, aunada a su bajo potencial reproductivo. Por ser carnívoro cazador se le atribuyo la destrucción de ganado en el norte de México.
A manera de conclusión, comentamos que nuestro territorio posee gran biodiversidad, lo que ha hecho propicio el desarrollo de muchas especies tanto de flora como de fauna, hasta contar con una representación del 70% de las especies que existen en el mundo, sin embargo diversos factores han incidido para la extinción de 49 especies, entre las que destaca la del lobo mexicano. Si bien, no se puede negar que acontecimientos de origen natural han propiciado la merma de algunas especies, también resulta cierto que ha sido la interacción del hombre con la naturaleza lo que mayor daño ha ocasionado, yendo de la caza furtiva hasta la invasión de sus hábitats, con las consecuencias que de ello se derivan, afectando sus fuentes de alimentación y de refugio, dejándolos expuestos a cualquier cantidad de riesgos contra sus vidas.
El hecho de que los grandes depredadores atacan el ganado, ha sido pretexto para perseguirlos sistemáticamente, provocando una notoria merma en sus poblaciones.
Finalmente decimos que hacen falta regulaciones efectivas y políticas auténticas de cuidado y protección a la fauna silvestre y de manera especial a los grandes mamíferos que se han visto seriamente dañados.




Bibliografía.
Mamíferos mexicanos en peligro de extinción, http://ww.revista.unam.mx/vol.12/num1/art03/index.html