martes, 21 de junio de 2016
domingo, 19 de junio de 2016
jueves, 16 de junio de 2016
martes, 14 de junio de 2016
Previamente deseo comentar que las únicas instancias facultadas para presentar proyectos de la ley o decretos ante el congreso de la unión son: el presidente de la República, los miembros de la cámara de diputados y de senadores, las legislaturas de los estados y la asamblea legislativa de la ciudad de México, y pueden presentarse en cualquiera de las dos cámaras.
domingo, 5 de junio de 2016
miércoles, 20 de abril de 2016
Curso propedéutico UnADM
Merced Orrostieta
Aguirre
Mamíferos mexicanos en
peligro de extinción
Referirse a los mamíferos Mexicanos en peligro de extinción
implica reconocer que cualquier cantidad de esfuerzos realizados para su
preservación sigue siendo insuficiente, ante las acciones devastadores que, de
su hábitat ha hecho la mano del hombre, algunas opiniones refieren, que con el inicio del presente
siglo la mayoría de las especies mexicanas de mamíferos se consideran en
peligro de extinción; existen datos revelados por la Norma oficial mexicana (NOM-059-2001-SEMARNAT)
donde se dice que son 295 especies y subespecies de mamíferos en alguna
categoría de riesgo. Bien, se pueden aludir diversos factores que inciden para
que una cantidad importante de especies y subespecies se encuentren actualmente
en una situación crítica, pero independientemente de los factores de origen
natural ha sido la acción irresponsable de las personas lo que nos ha llevado
al extremo de tener que implementar estrategias de preservación y conservación
de algunas especies, que, progresivamente sus poblaciones se han visto mermadas
por las razones que se enuncian.
Según datos que pueden ser considerados con rango de
oficiales, se sabe que en nuestro territorio mexicano han desaparecido 49
especies entre las que se encuentra el lobo mexicano.
También la caza furtiva, es uno más de los factores que
coadyuvan al enrarecimiento de las poblaciones de mamíferos.
Para desarrollar el tema de los mamíferos en peligro de
extinción se hace necesario tener claridad sobre dos conceptos fundamentales
(especie y extinción) que son condición básica para su ulterior desarrollo y
mejor comprensión, por lo que creímos importante iniciar comentando que, según
la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la biodiversidad por sus
siglas CONABIO: “la especie es el grupo de organismos que pueden reproducirse y
producir descendencia fértil. En general los individuos de una especie se
reconocen porque son similares en su forma y función. Sin embargo muchas veces
los individuos de una especie son muy diferentes. Por ejemplo los machos y las
hembras.” En ese orden de ideas continuamos diciendo, que antiguamente, las
especies se clasificaban de acuerdo a su forma. Cárolus Linneo (1707- 1778),
propuso un sistema de clasificación que se conoce como el sistema binomial, ya
que asigna a cada especie un par de nombres. El nombre del género, con el cual
se relaciona a otras especies, y el nombre de la especie, que es único. Por
ejemplo el lobo (canis lupus) y el coyote (canis lantrans), comparten el nombre
genérico canis ya que son parientes cercanos, pero cada uno tiene su nombre
especifico único. En la actualidad, las innovadoras técnicas de análisis de ADN
nos permiten conocer la identidad y la relación de parentesco entre las
especies. La medida de similitud o diferencia entre el ADN de diferentes
especies se conoce como distancia genética y nos permite conocer el grado de
relación entre las especies. En el ámbito del concepto recién aludido cabe
hacer notar que también existen subespecies, que son variedades, o razas
geográficas, son especies incipientes, es decir en formación. Tienen
características particulares de anatomía, fisiología o conducta, generalmente
adecuada al ambiente en donde viven pero que las distinguen de las
características promedio de la especie a la que pertenecen. Por ejemplo el lobo
mexicano (canis lupus Bailey). En la nomenclatura científica se distinguen por
un tercer nombre que designa la subespecie. Este sería el primer concepto de
los dos que citamos inicialmente, ahora trataremos de definir extinción, y empezamos diciendo que, una
especie se considera en peligro de extinción, sea vegetal o animal cuando todos
los miembros vivos de dicha especie están en peligro de desaparecer. Esto se puede
deber tanto a la depredación directa sobre la especie como a la desaparición de
un recurso del cual dependía su vida, tanto por la acción del hombre, debido a
cambios en el hábitat, producto de hechos fortuitos(como desastres naturales) o
por cambios graduales del clima.
Las categorías en peligro y en peligro crítico contienen a
todas las especies que han mostrado importantes fluctuaciones en su
distribución geográfica, junto con una disminución o fragmentación de ella; una
población de individuos maduros menor de 250 o los 2500 ejemplares con una
probabilidad de un 50% o un 20% de extinción en su forma silvestre; y una
fuerte disminución en su población general en los últimos 10 años o tres
generaciones, en orden del 70% y el 80% respectivamente.
Una causa más para estar en peligro de extinción algunas
especies, son los efectos de la caza furtiva. Ante este riesgo latente, Global
Post, emitió una lista de 6 animales (es un dato global, no particularmente de
México) que corren peligro debido a esta práctica, estos son: Elefante,
Rinoceronte, Tigre, Tortuga de mar, lémur y los Gorilas.
A pesar de que México está considerado como un país mega
diverso, pues posee casi 70% de la diversidad mundial de especies animales y
plantas, hay 49 especies extintas, entre las que se encuentra el lobo Mexicano
y 475 en peligro de extinción. Para mejor proveer, decimos que la “extinción es
la desaparición total de una especie en el planeta.” Durante la larga historia
del planeta ha habido muchas extinciones causadas por cambios climáticos,
vulcanismo, inundaciones, sequias; sin embargo, en los últimos años la gran mayoría
de las extinciones de flora y fauna se deben al impacto directo o indirecto de
las actividades humanas (crisis de la biodiversidad).
Cuando las poblaciones son pequeñas su riesgo a la extinción aumenta.
Las poblaciones pequeñas son más susceptibles a desaparecer por fenómenos naturales
como los enunciados anteriormente; son más susceptibles a la pérdida de
variabilidad genética, ya que cada vez están más emparentados.
Indiscutiblemente la extinción de las especies es un fenómeno
cuya dinámica es progresiva, y que atendiendo a su naturaleza, podemos
distinguir las causas que la motivan; en México tenemos notablemente dos grupos
de carnívoros los que arbitrariamente podemos denominar pequeñas y carnívoros de
gran tamaño; para el caso tenemos que el primer grupo se ve seriamente
amenazado por la invasión de su hábitat, o bien por la caza directa, sin
embargo en la mayoría de los casos estos animales tienen tasas de reproducción relativamente
altas, que le permiten sobrevivir aun en zonas con alta presión humana, en
pequeñas áreas naturales. Tratándose de los carnívoros de gran tamaño estos
suelen tener mayor cantidad de encuentros con el hombre y su condición de
consumidores de carne hace que frecuentemente esas interacciones entren en el
plano de los conflictos, ya que actúan en mayor grado con el ganado doméstico.
Estos conflictos se ven incrementados en número e intensidad por la destrucción
de los hábitat nativos y por la destrucción consecuente de las presas
tradicionales de los mega depredadores, por lo que la caza ilegal ha sido un factor
importante para que en la actualidad los grandes carnívoros mexicanos estén en gravísimo
peligro de extinción, a pesar de que muchos de ellos deberían ser motivo de
orgullo nacional.
Entre los felinos destaca el jaguar, que si bien fue cazado
extensivamente por su piel, las fuertes regulaciones tanto nacionales como
internacionales, acerca del comercio de pieles, han tenido un impacto positivo
en la disminución de la caza furtiva. Sin embargo la cacería ilegal aún se
presenta pretextando la depredación que causan o pueden causar sobre el ganado.
También cabe destacar otro grupo de grandes carnívoros, el de
los Osos. En México alguna vez habitaron las dos especies de grandes Úrsidos
Americanos: el Grisil (Ursus arctos) y el Oso negro (Ursus Americanus). El
primero aparece en la NOM-059 con el estatus de extirpado del medio natural. En
México no se conoce la presencia de esta especie desde los años sesenta del
siglo XX (animalesextincion.es). La subespecie que habitaba en nuestro país era
el Ursus arctos nelsoni, cuyas descripciones indican que era enorme, pues
alcanzaba hasta 1.90 m de altura, parado en dos patas, y más de 300 kg de peso.
La principal razón de su desaparición fue la cacería indiscriminada, aunada a
su bajo potencial reproductivo. Por ser carnívoro cazador se le atribuyo la destrucción
de ganado en el norte de México.
A manera de conclusión, comentamos que nuestro territorio
posee gran biodiversidad, lo que ha hecho propicio el desarrollo de muchas
especies tanto de flora como de fauna, hasta contar con una representación del
70% de las especies que existen en el mundo, sin embargo diversos factores han
incidido para la extinción de 49 especies, entre las que destaca la del lobo
mexicano. Si bien, no se puede negar que acontecimientos de origen natural han
propiciado la merma de algunas especies, también resulta cierto que ha sido la interacción
del hombre con la naturaleza lo que mayor daño ha ocasionado, yendo de la caza
furtiva hasta la invasión de sus hábitats, con las consecuencias que de ello se
derivan, afectando sus fuentes de alimentación y de refugio, dejándolos expuestos
a cualquier cantidad de riesgos contra sus vidas.
El hecho de que los grandes depredadores atacan el ganado, ha
sido pretexto para perseguirlos sistemáticamente, provocando una notoria merma
en sus poblaciones.
Finalmente decimos que hacen falta regulaciones efectivas y políticas
auténticas de cuidado y protección a la fauna silvestre y de manera especial a
los grandes mamíferos que se han visto seriamente dañados.
Bibliografía.
Biodiversidad mexicana, www.biodiversidad.gob.mx/especies/queson.html
Especie en
peligro de extinción, https://es.wikipedia.org/wiki/Especie_en_peligro_de_extinci%C3%B3n.
Mamíferos
mexicanos en peligro de extinción, http://ww.revista.unam.mx/vol.12/num1/art03/index.html
lunes, 18 de abril de 2016
Igualdad y equidad de genero.
De gran
relevancia es para nosotros el poder
abordar desde este espacio, un tema actualmente en boga y que reviste singular
importancia, por implicar las relaciones históricas de la especie humana, las que
están siendo fuertemente cuestionadas desde diferentes trincheras pero
principalmente desde la política, la filosofía y la ciencia. No es a partir de
ahora cuando la mujer se organiza para reclamar y defender sus justas demandas
y derechos, ya lo ha venido haciendo hace mucho tiempo atrás, la historia
registra acontecimientos importantes desde hace más de 200 años,
acontecimientos que han hecho posible
progresar en el plano de sus aspiraciones y que incluso están plenamente
reconocidos jurídicamente. Entre las demandas más importantes para las mujeres
esta la exigencia de igualdad con el varón en los diversos ámbitos de la vida, también
cabe señalar la presencia de mujeres destacadas en la lucha femenil que han inscrito
su nombre en la historia, por sus grandes aportaciones académicas e intelectuales y que sus teorías siguen
siendo inspiración de muchas generaciones de mujeres y hombres.
En la
actualidad se discute fuertemente el papel que la mujer juega en la sociedad, y,
con ello se hace presente el sentido
reclamo de igual con justicia, o sea igualdad con equidad, esto ha propiciado
una intensa polémica que se deriva de la interpretación que se hace de estos
dos conceptos, los que en nuestra opinión representan el rostro de la misma
moneda, y en consecuencia se complementan.
Una vez ya en el desarrollo del tema que nos ocupa, decimos
que hay
dos
conceptos, que en el curso de la historia de la humanidad han venido cobrando
relevancia, con la participación destacada de la mujer, que desde hace más de
200 años ha propugnado por la igualdad junto al hombre, con propuestas
sustentadas en la verdad filosófica y científica, una cantidad importante de
mujeres talentosas, entre ellas: Mary Wollstonecraft con su obra “Vindicaciones
de los Derechos de la mujer,” obra que vio la luz en el año de 1782, y que en
la frase: ¡es la justicia, no la caridad, lo que clama el mundo!, la autora
pretende destacar el reconocimiento anhelado al rol de la mujer, sin que el
hombre le niegue méritos como sujeto de conocimiento y con capacidades
ampliamente demostradas; en esta etapa se intensifican los reclamos de justicia
para la mujer, justicia como equidad, que junto con las exigencias de igualdad
vienen a configurar las dos caras de una misma moneda; justicia y equidad, que
en una complementación virtuosa son la parte sustantiva en las aspiraciones
seculares de coconstrucción del concepto de humanidad, donde ambos sexos estén
plenamente reconocidos y se pueda hablar de la cultura de la humanidad sin
obstrucción del androcéntrismo histórico que sistemáticamente ha relegado el
papel de la mujer.
Para
continuar consideramos pertinente establecer las diferencias entre igualdad y
equidad, ya que con relativa frecuencia se llegan a usar indistintamente,
asumiendo que se trata de lo mismo, cuando en realidad son diferentes, decimos
entonces, que la igualdad no es eliminar las diferencias que por razones
distintas, pero principalmente de orden biológico mantiene un sexo en relación
con el otro, sino más bien en una valoración justa de esas diferencias se haga
posible superar las condiciones que motivan las desigualdades sociales, económicas,
laborales, políticas y culturales; atendiendo lo anterior, decimos que la
igualdad requiere de la aplicación de políticas de equidad, ( entendida la
equidad en su acepción de justicia) con lo que se estaría evitando que las
mujeres se coloquen en desventaja frente al grupo de los hombres y también con
respecto a otras mujeres. Aún más claro, las implicaciones de igualdad, diríamos que consisten en garantizar
las mismas oportunidades y condiciones a mujeres y hombres; en cambio la
equidad se expresa en la aplicación de medidas que consideren las características
o situaciones diferentes.
Como se
puede observar la ausencia de una cultura de la igualdad, y, de equidad en las relaciones de hombres y
mujeres, en el curso de la historia y hasta nuestros días ha propiciado
practicas androcéntricas inspiradas en la supremacía del varón; esto último nos
permite decir que tenemos una historia incompleta, incompleta porque solo se refleja la forma en como el varón
percibe el mundo, y , falta incluir, el como la mujer desde su propia
experiencia también percibe y construye
conceptos atendiendo a su particularidad biológica; podríamos decir que
las diferencias de naturaleza entre hombres y mujeres se reflejan en el momento
de interactuar con su entorno y con ello en la manera de entender y subjetivar.
Para mejor proveer de elementos lo dicho hasta ahora, creemos necesario citar
lo que dice Peter Winch en, para comprender a una sociedad primitiva,
Alteridades n 1 UNAM Iztapalapa México, 1991, p.110. “Dado que la diferencia de
los sexos no es solo un dato más en la jerarquía de los hechos, sino un
elemento constitutivo del ser humano y de su pensamiento: mi masculinidad, no
es una experiencia del mundo, sino mi forma de experienciar el mundo.”
También recurrimos
a lo que al respecto expresa Patrizia
Violi, en el infinito singular, p.11: “la diferencia sexual constituye una dimensión
fundamental de nuestra experiencia y de nuestra vida, y no existe ninguna
actividad que no esté en cierto modo marcada, señalada o afectada por esta
diferencia en alguna de sus facetas.”
Es importante destacar que la ausencia de igualdad
y equidad, en los diferentes ámbitos de la actividad de las personas se refleja en la inhibición del desarrollo de
las mujeres en la vida política, cultural, en las artes y sobretodo en las
ciencias; por eso es importante destacar lo dicho por Emma
Zapata en, op. cit. p. 47 cuando refiere: “a pesar de los talentos y
habilidades que las mujeres tengan, la estructura actual de la ciencia impide
que se expresen, propongan y construyan alternativas científicas.”
No deseamos
ignorar el hecho de que algunas corrientes del pensamiento feminista cuestionan el concepto de equidad, como
elemento coadyuvante en la cultura de la igualdad, y circunscriben sus
esfuerzos entorno a demostrar que la igualdad no necesita apuntalamientos de índole
alguna y que por lo tanto la igualdad debe suscitarse sin adjetivos. Por el
contrario nosotros opinamos que tratar
de construir la igualdad sin atender el principio de equidad resulta hasta
cierto punto incoherente con el planteamiento aspiración fundamental de
coconstruir el concepto y la cultura de
la humanidad.
A manera de conclusión
podemos decir que la lucha de géneros siempre ha estado presente en la historia
de la humanidad, desde épocas muy remotas hasta la actualidad, y que a pesar de
elocuentes evidencias de la activa participación de la mujer, la historia en
realidad registra muy pocos hechos sobresalientes, lo que hace suponer
predominancia de la cultura machista o androcéntrica que al amparo del concepto
de supremacía del varón, la mujer se ha visto marginada desde el momento mismo
en que se le niega la igualdad de derechos con relación al hombre, empero las
mujeres jamás se han resignado a llevar una vida de sometimiento a los
designios del género dominante y por el contrario, las luchas por las demandas más
sentidas han sido y son muy intensas, lo que les ha valido para que en la
actualidad los gobiernos estén reconociendo derechos que anteriormente eran sistemáticamente
negados; hace algunas décadas hablar de igualdad y equidad para las mujeres
resultaba ser algo impensable, ahora es
distinto, la voz de la mujer es más escuchada y hay tribunales y organismos
especializados en la salvaguarda de sus derechos, pareciera ser que estos dos
conceptos (igualdad y equidad) elementales
van cobrando vigencia, si bien no al ritmo deseado, pero si su presencia en la sociedad ya es una realidad
innegable.
jueves, 14 de abril de 2016
sábado, 9 de abril de 2016
lunes, 21 de marzo de 2016
Resumen de la lectura: que es un estudiante en línea?
La interrogante de que es ser
un Estudiante en línea implica tener las nociones básicas de cómo opera
un sistema a distancia, porque para quienes no habíamos participado de esta
experiencia podíamos pensar que se
trataba de una tarea relativamente sencilla y probablemente poco productiva en
comparación con la asistencia presencial en el aula, empero al momento de
entrar en contacto con esta modalidad comprendo que es una oportunidad viable para
la preparación profesional y que incluso puede reportar mayores dividendos en
el campo del conocimiento académico a personas que como en mi caso estamos habituados a ser autodidactas, ya que de nosotros
depende el tiempo que invirtamos en las
tareas propias de la materia y no estamos sujetos a ritmos que imponga un
expositor y a las dinámicas de
aprendizaje del grupo.
Esta modalidad me ha resultado
interesante y creo que viene a cubrir mis expectativas en el ámbito de mi
formación profesional, el escollo que procurare librar es el que tiene que ver
con el uso de las herramientas de la comunicación, ya que no tengo las
habilidades que para el caso debería poseer. También el hecho de contar con la
disposición de un asesor académico que puede atender tus dudas en el momento en
que estas se presenten es una ventaja importante del sistema a distancia, amén
de la oportunidad de estar interactuando con los compañeros del grupo en un
ambiente profundamente plural, esto último hace posible la construcción de un
concepto más completo donde convergen distintas opiniones al respecto.
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